Después de un año de silencio en el que nos fuimos a hacer las Américas en el sector de los videojuegos, volvemos con muchas experiencias y conocimientos nuevos y muy motivados para retomar BubbleGLS.
Existen muchas entradas sobre el tema y seguro que algunas serán mucho más completas que esta, pero me gustaría hablar sobre lo organizados que debemos ser como traductores. No, no pretendo hablar estrictamente del espacio de trabajo, sino de cómo gestionamos la cantidad ingente de documentos (electrónicos principalmente) que generamos al realizar nuestro trabajo.
El problema
Tomemos solamente, y a modo de ejemplo, un proyecto con un cliente nuevo. Es muy probable que antes de recibir el encargo propiamente dicho ya tengamos documentos relacionados con este cliente (carta de motivación, prueba de traducción, acuerdo de confidencialidad, etc.).
En un segundo término llega el encargo. A veces, y si tenemos suerte, nos mandarán una carpeta debidamente ordenada con los originales, la memoria de traducción, algunos documentos de referencia; pero es posible que esto no pase y la documentación llegue con cuentagotas.
Finalmente, después de nuestra actividad, añadiremos a la lista anterior los documentos traducidos, glosarios, textos paralelos y, claro está, la correspondiente factura del proyecto. Si no somos “ordenados” podemos llegar a tener una carpeta de descargas llena de archivos inconexos, un escritorio repleto de iconos sin sentido e incluso escenarios peores que pueden llevarnos a plantearnos la posibilidad de suicidio.
¿Cómo lo solucionamos?
Esta entrada no pretende dar los consejos milagrosos, principalmente, porqué cada profesional trabaja a su manera y el orden que a mi me funciona puede que no funcione a otro traductor. Además, la gestión documental es un tema tan amplio que incluso existe el grado de documentación, por lo tanto, mi consejo es que cada uno se organice como buenamente pueda o como le vaya mejor a la hora de trabajar. Sin embargo, existen en la red miles de artículos con consejos más o menos útiles para emprender tal empresa, por ejemplo: “File organization tips: 9 ideas for managing files and folders” o “Organizing Your Files, Folders and Documents”.
Mi fórmula tiene un esquema tipo: periodo > cliente > proyecto. Y dentro del proyecto en cuestión intento organizar al máximo en función de los documentos generados: original, TM, traducción, documentación, etc. Esta aproximación me permite poder localizar fácilmente los documentos que necesito, sin embargo soy consciente que puede que no sea funcional para otro profesional.
La cuestión es que, elijamos la solución que sea, tenemos que ser capaces de encontrar un documento sin volvernos locos. Al tener un archivo ordenado es mucho más fácil y rápido recuperar información, gestionar las copias de seguridad, etc. En definitiva, nos permite ser más eficientes y productivos. Y, por favor, si alguien tiene “la fórmula de la Coca-Cola”, compartidla, todos lo agradeceremos.
