En esta entrada me gustaría completar el análisis semilingüístico de los cambios ortográficos adoptados por la RAE en la publicación de la nueva Ortografía de la Lengua Española en el año 2010. En la primera parte expuse mi opinión en algunos de los cambios más significativos en la ortografía y en esta segunda entrada me gustaría completar la exposición con otras modificaciones potencialmente polémicas.
Empezaré hablando sobre la escritura de los prefijos. En la nueva versión de la ortografía se propone que todos los prefijos se escriban junto a su base léxica excepto algunos casos: cuando la base léxica sea un nombre propio (en este caso debemos separar el prefijo y la base léxica con un guion) o cuando la base léxica esté compuesta por dos o más palabras (en este caso debe haber un espacio entre prefijo y base léxica). Por lo tanto, nos encontraremos: exmarido, multipropiedad o vicerector como prefijos escritos siguiendo la regla general; anti-OTAN, pro-África o anti-Hitler en casos de prefijos unidos a nombres propios; y pro derechos humanos, vice primer ministro o anti ácido láctico donde la base léxica está formada por dos o más unidades. Ahora viene mi pregunta, ¿son necesarias las tres distinciones? La verdad es que parecen lógicas, pues hasta ahora se aceptaban formas como ex marido o ex jugador. Creo que la opción de simplificar las normas de escritura siempre son bienvenidas y ahora los criterios que rigen la derivación con prefijos son claros y específicos.
Me gustaría completar este repaso a los cambios más destacados de la nueva ortografía con la nueva propuesta de puntuación para números. La Academia propone adaptar parcialmente la puntuación de los números a la norma internacional. De esta forma se prescinde de los puntos para separar los millares, los millones, etc. y se debe utilizar un espacio (pasamos de 132.456.789 a 132 456 789). Este cambio es una consecuencia directa de la propuesta de utilizar el punto para separar números enteros de sus decimales, aunque en este caso aún se sigue recomendando el uso de la coma (podemos escribir 3.1416 aunque se recomienda 3,1416). El uso del apóstrofo es incorrecto (*3’14). Se trata de un cambio para adaptarse a las normas ISO y de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas. Es un cambio justificado, pero que a su vez puede generar mucha confusión a la comunidad, pues el uso del punto para separar los grupos de tres cifras es muy habitual y será una tendencia complicada de cambiar.
Como en la entrada anterior, aquí solo expongo mi opinión personal sobre estos cambios y sería genial poder saber la vuestra. Solo he hablado de los cambios que más han llamado mi atención, pero seguro que hay otros cambios que os hayan llamado la atención. Aunque la Academia no nos haga caso y todos tengamos que seguir sus prescripciones, será interesante hablar de sus acciones con los compañeros de profesión.